La cantautora española Rosalía lanzó su cuarto disco de estudio, LUX, que viene precedido de altas expectativas.
De la Rosalía adolescente que participó en el programa de TV Tú sí que vales a la que hoy lanza el disco LUX hay un mundo de diferencia. Era 2008, y se fue aceptando las críticas del jurado. Estudió, se preparó, comenzó a dar sus primeros pasos en la música, y hoy tiene a todo el mundo hablando sobre ella por su nuevo álbum. Pero, ¿por qué hay que escucharlo?
1. Música espiritual, muy necesaria en estos tiempos.
Algunos encuentran su escape en música más alegre, pegajosa y sexy. Otros prefieren irse del otro lado, a sonidos que brinden una dosis de paz. Para estos, y para quien quiera una experiencia diferente, está este álbum. LUX puede resultar, para algunos, un material necesario en estos tiempos caóticos donde todos buscamos un oasis, un refugio, un desahogo, o de plano hacer catarsis. Y con la carga espiritual que trae, puede llegar a conmover hasta al más rudo.
2. Musicalmente, LUX de Rosalía es una locura.
Sí, una locura, pero buena. Y es que cuando parecía que la española se iba a seguir por el camino del urbano, ¡sorpresa! Entrega un disco que se divide en cuatro movimientos, tiene a la Orquesta Sinfónica de Londres y coros. Que no se cierra a un género musical sino que fluye como una obra libre. Obra musical en la que las voces invitadas sí suman y complementan sin opacarla, aunque algunas sean de mayor trayectoria que ella. Están Björk, Carminho, Estrella Morente, Silvia Pérez Cruz, Yahritza (la de la Escencia), Yves Tumor. Además del coro Escolania de Montserrat, y el Cor Cambra del Palau de la Música Catalana, que le aportan grandiosidad a las canciones. El resultado es pop, como ella quiere que quede claro. Pero no es cualquier tipo de pop, aclaramos por acá. Ella se atreve a llevarlo a donde le dicta su corazón, su instinto, y le sale bien.
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3. Letras que llegan en 13 idiomas, los entiendas todos o no.
Sí, la oriunda de Barcelona no se conformó con español y agregó otros idiomas como inglés, alemán, catalán, portugués, ucraniano, japonés, entre otros. Pero más allá de eso los temas son de búsqueda, de espiritualidad, un poco sobre ella misma, y muy inspirados en santas y mujeres místicas. Hay frases que parecen poemas, otras más crudas y directas. Es un álbum cuyos tracks pueden apelar a cualquiera. En ocasiones, lo que narra en sus letras se siente tan real que, hayas vivido o no la situación puedes descubrirte llorando sin poder evitarlo. Ese efecto tienen canciones como «Porcelana», «Divinize», «Magnolias».
4. Lo que hace con su voz.
Volviendo un poco a esa participación fallida del programa español de televisión, ahí desafinó pues, según dijo, no era fácil cantar y bailar al mismo tiempo. Hoy sí que puede hacerlo y salir triunfante. Pero en LUX, la Rosalía no nos pone a bailar sino más que nada a escucharla y sentir la música… y cómo se nos enchina la piel cuando por momentos su voz se va a la ópera. Sí, ópera, y el resultado resulta agradable al oído. Hay canciones donde canta, digamos, normal, o rapea, donde muestra el rango vocal que tiene, desde el tono más suave y bajo hasta uno alto y estremecedor, pero las partes operísticas son la que resaltan.
5. LUX, de Rosalía, es un disco único.
Sí, y es que no se parece a nada de lo que suena actualmente. Para comenzar, y como ha dicho, se lo dedica a Dios. ¿Quién el mundo mainstrean hace eso y encima sale triunfante conquistando a las masas? Rosalía. Ella nos da una misa pop muy a su estilo, mientras innova. Y, al final casi puedes sentir que te ha purificado aunque sea un poquito el alma. Ojo, no es para todos, pero aún así todo mundo puede reconocer que hizo un trabajo sobresaliente. Como sea, LUX pinta para clásico… aunque, como siempre sucede, eso sólo el tiempo lo dirá.
Si eres fan de la Rosalía, o tienes curiosidad por escuchar su nuevo disco LUX, ya se encuentra en plataformas digitales y formato físico.
Ahora toca esperar a que la cantautora española anuncie una gira mundial. Será interesante ver cómo lleva estas canciones al formato en vivo. Será, quizá, como ir a la misa pop que mencionábamos líneas arriba. Mientras tanto, a esperar noticias, pero también recintos no necesariamente enormes sino con la acústica ideal para este tipo de música.
